El valor del tiempo como herramienta terapéutica
En la consulta, el tiempo no es un lujo: es parte del tratamiento.
Permite que el paciente se relaje, que el cuerpo se reorganice, que la fisiología responda.
El efecto de una sesión osteopática no siempre es inmediato; a menudo se expresa al cabo de unos días, cuando el cuerpo ha tenido tiempo de ajustarse y encontrar su nuevo equilibrio.
Este respeto por los tiempos internos contrasta con la dinámica de una sociedad que mide el valor en minutos y resultados.
Pero precisamente aquí radica la fuerza de la osteopatía: en ir a contracorriente.
En reivindicar que no todo lo que es eficaz es rápido, y que no todo lo que es lento es ineficaz.
La efectividad real, en salud, a menudo es discreta y progresiva.
