Enfermero y osteópata
Más de veinticinco años al servicio de la salud, integrando el conocimiento científico con una mirada global del cuerpo y de la persona.
Una práctica basada en el rigor, la escucha y la confianza.

Soy enfermero y osteópata, con más de veinticinco años de experiencia en el mundo sanitario.
Desde el año 2016 ejerzo como osteópata formado en la ECO —Escuela del Concepto Osteopático—, donde consolidé una visión integradora de la salud, basada en el conocimiento científico, la fisiología y la globalidad del cuerpo humano.
Mi trayectoria profesional combina dos dimensiones aparentemente diferentes, pero profundamente complementarias:
por un lado, el abordaje del enfermo crítico en emergencias, donde la precisión, la rapidez y el trabajo en equipo son esenciales;
por otro, la osteopatía, una práctica más pausada y reflexiva que busca comprender las causas de las disfunciones, el papel del sistema nervioso y la capacidad natural del cuerpo para autorregularse.
A través de esta doble mirada, uno el rigor clínico de la medicina con la sensibilidad y la globalidad de la osteopatía, para ofrecer un acompañamiento basado en la confianza, la escucha y la coherencia.
Mi interés por la osteopatía nació del deseo de ir más allá del síntoma y
de integrar todo aquello que a menudo queda fuera del modelo médico convencional. A través
de esta disciplina, entiendo la salud como un equilibrio dinámico que abarca no
solo el ámbito físico, sino también el emocional y el adaptativo. Mi práctica parte
de un principio fundamental: cada persona es única, y el cuerpo posee los
mecanismos necesarios para restablecer la armonía cuando se le ofrecen las
condiciones adecuadas.
Desde el año 2021 formo parte del equipo docente de la ECO, inicialmente como profesor asistente, y este curso 2026 he asumido el rol de profesor titular.
Esta etapa me ha permitido compartir mi conocimiento y, a la vez, seguir aprendiendo de compañeros y estudiantes, en un entorno que mantiene vivo el espíritu de investigación y respeto que caracteriza la osteopatía.
Con una formación sólida y una actitud constante de aprendizaje, procuro combinar el rigor clínico con una profunda vocación de acompañamiento. Me gusta integrar lo mejor de la medicina alopática —en la que confío y que sigo ejerciendo— con la mirada global y preventiva de la osteopatía.
En mi práctica profesional, doy mucha importancia a establecer una relación de confianza y comunicación con el paciente, basada en la escucha activa y en el respeto por su proceso individual. Creo en una medicina abierta y colaborativa, donde diferentes disciplinas pueden dialogar para mejorar la salud de manera integral.
Mi objetivo como profesional es ofrecer un espacio de trabajo donde la persona pueda comprender mejor su cuerpo, recuperar el equilibrio y participar activamente en su propio proceso de salud. Acompañar este camino es, para mí, la parte más valiosa y gratificante de mi trabajo.
